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NUNCA PENSÉ QUE FUERA A SUFRIR UN ICTUS
Nunca pensé que fuera a sufrir un ictus. Yo era muy fuerte, practicaba deporte y jamás pensé que mi salud estuviese comprometida. Un grado alto de estrés, un colesterol elevado y una ligera hipertensión, sumados a una visita a un quiropráctico, culminaron en dos pequeños cortes en mi arteria vertebral. A los quince días, un coágulo seco y traidor me regaló un ictus que casi me mata. Se habla poco de los ictus para lo frecuentes que son, pero eso lo veremos más adelante. Volva

Marian Rodríguez
29 ene6 Min. de lectura
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