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El único ictus bueno es el que no te da
Solo hay un buen ictus: el que no te da. Y quizá esta sea la única clasificación que tiene sentido. Porque no hay ictus buenos o malos. Hay ictus que dejan unas consecuencias u otras, recuperaciones más rápidas o más lentas, secuelas más visibles o más difíciles de explicar. Pero ninguno es bueno. Durante mucho tiempo pensé que, como mi recuperación fue favorable, no tenía demasiado derecho a quejarme. Había sobrevivido. Volvía a caminar. Volvía a hacer deporte dentro de mis

Marian Rodríguez
23 ago3 min de lectura
Un mal día con DCA
Un mal día con DCA no es simplemente un mal día. Digamos que lo vamos a multiplicar por la cifra que cada paciente sienta, pero desde luego, no es un mal día estándar. Como todo con DCA, es otra cosa. Hay días en los que el cansancio pesa más, las emociones se desbordan y algunos síntomas que creías olvidados vuelven a saludarte. Y entonces aparece esa sensación incómoda de que has retrocedido, de que diste un paso adelante y dos atrás. Al principio esos días me agobiaban muc

Marian Rodríguez
17 ago2 min de lectura
No, a ti no te pasa, Mari Carmen
No, a ti no te pasa, Mari Carmen. Y no, a ti tampoco, Paco. Yo no hablo de un cansancio normal, ni de que la edad me haya hecho más lenta, ni de falta de fuerza porque haya dormido mal. Yo hablo de secuelas de un daño cerebral adquirido (DCA). Un DCA es una lesión cerebral que aparece a lo largo de la vida y puede tener muchas causas, entre ellas un ictus, un traumatismo o un tumor. No hay dos DCA iguales porque tampoco hay dos cerebros iguales. Las secuelas dependen de las c

Marian Rodríguez
7 ago2 min de lectura
Escalón a escalón
Hace unos días, unas chicas muy jóvenes del gimnasio se acercaron para decirme que no entendían cómo era capaz de aguantar tanto tiempo en la máquina de escaleras. Me hizo gracia. Casi sin darme cuenta llevaba media hora. Ellas vieron resistencia. Vieron fortaleza. Pero nadie reparó en que subo despacio. Nadie advirtió que, de vez en cuando, mi pie izquierdo tropieza levemente con el escalón. Son detalles tan pequeños que pasan desapercibidos para los demás, pero para mí cue

Marian Rodríguez
30 jul2 min de lectura
Cuidarse y no morir en el intento
Yo nunca he sido esa mujer perfecta que parece levantarse antes de que salga el sol, con el pelo impecable y unas ganas irrefrenables de hacer yoga a las siete de la mañana. Debe de haber un gen que yo no tengo, porque en redes sociales parece que todas empiezan el día meditando mientras yo sigo intentando abrir un ojo, totalmente despeinada. Hubo un tiempo en el que cuidar la salud parecía relativamente sencillo: comer un poco mejor, moverse un poco más y procurar descansar.

Marian Rodríguez
13 jul3 min de lectura
Encontrar tu tribu
Cuando la vida te para, puedes llegar a sentirte muy solo. Esas catastróficas desdichas que, de un día para otro, te obligan a replantearte la vida que dabas por hecha. Reconozco que hubo momentos, durante mi recuperación, en los que me sentí muy sola e incomprendida. No porque no hubiera personas a mi alrededor. Mi familia estuvo ahí desde el primer momento, y también muchos de mis amigos. Y aunque perdí gente por el camino, he fortalecido los vínculos con los que sí se qued

Marian Rodríguez
12 jul3 min de lectura
De víctima a superviviente
Todavía hay personas a las que les sorprende que a veces me defina como una superviviente de ictus. Sin embargo, ese es precisamente el término que se utiliza para quienes hemos salido adelante después de uno. A mí también me sonaba extraño al principio, pero después de haber estado unos segundos del otro lado —que, por cierto, nunca he sentido tanta paz— no tengo ninguna duda de que lo soy. Lo curioso es que, durante mucho tiempo, no me veía a mí misma como una superviviente

Marian Rodríguez
10 jul4 min de lectura
Vivir al fallo
Está de moda entrenar al fallo. Llevar el músculo al límite, buscar esa última repetición en la que ya no puedes más. El problema no es entrenar al fallo. Es que hemos convertido esta idea en una filosofía de vida. Parece que todo tiene que ser siempre intenso, siempre al máximo. Parece que todos tenemos que exigirnos el 300%. Porque si no, la vida no es un reto. Pero vivir al fallo no es tan inofensivo como parece. La sociedad nos empuja hacia un ritmo de hiperproducción. Co

Marian Rodríguez
8 jul5 min de lectura
Los 50 no son los nuevos 30
Los 50 no son los nuevos 30. Ni falta que hace. Nací en 1976 y este año me toca cumplir 50. Reconozco que al principio impresiona un poco. Después te das cuenta de que ese número también significa que llevas cinco décadas acumulando experiencias, errores, aciertos y, sobre todo, aprendizajes. Hoy sé que el miedo no está en cumplir años. El miedo está en dejar de poder vivirlos como quieres. Por eso ya no me preocupa tanto el paso del tiempo. Me preocupa cuidar la salud que me

Marian Rodríguez
5 jul5 min de lectura
EXCUSAS
En general, las excusas son nuestra manera de eludir las responsabilidades o las tareas que no nos apetece realizar. Bien porque creemos que nos van a generar un esfuerzo desmedido, porque nos sentimos incapaces o, simplemente, porque no nos da la gana. Y tampoco pasa nada. Una excusa de vez en cuando no hace daño a nadie. Pongamos un ejemplo sencillo. Te invitan a una cena o a una reunión de antiguos alumnos a la que te apetece ir entre poco y nada. Además, llueve, hace frío

Marian Rodríguez
30 jun3 min de lectura
Depresión y briznas de felicidad
Resulta que aunque tú no te des cuenta, cada vez que pierdes algo comienzas un proceso de duelo. Consciente o inconscientemente. Conlleva sus tiempos y prácticamente es imposible acortarlos. Aunque intentes racionalizar tus pensamientos y tirar de lógica, lo más probable es que no lo consigas. Además, las emociones no deben ser silenciadas porque un día pueden volver para ahogarte en forma de ansiedad u otras dolencias. Esa es mi teoría. Yo pasé dos duelos. Uno, el más eviden

Marian Rodríguez
28 jun5 min de lectura
Tu salud, lo primero. ¿Está en tu lista?
En la vida tendrás que elegir cuáles son tus prioridades. Aunque no siempre seamos conscientes, todos las colocamos en una balanza imaginaria. Puede que escojas a tus seres queridos, tus aficiones, tus proyectos, tus sueños o tus deseos. Y, al final, acabamos dando más peso a unas cosas que a otras. En esa balanza de prioridades, yo escogí mi trabajo. Muchas veces. Era una adicta al trabajo en grado superlativo. Me encantaba. Era como una droga y nunca tenía suficiente. Aunqu

Marian Rodríguez
24 jun4 min de lectura
Empatía ¿qué es eso?
Cuando te pase algo malo descubrirás una verdad incómoda: la empatía es escasa. Antes de sufrir el ictus yo también pensaba que la mayoría de las personas eran empáticas. Creía que, cuando alguien atravesaba una situación difícil, quienes le rodeaban intentaban comprender su dolor, acompañarlo y ayudarlo de la mejor manera posible. Pensaba que era algo natural. Después descubrí que una cosa es sentir pena por alguien y otra muy distinta es convivir con el sufrimiento ajeno. D

Marian Rodríguez
21 jun5 min de lectura
¿Te cuidas o te mientes a ti mismo?
Hay un día en el que tienes que dejar de mentirte a ti mismo. Hay un día que debes apartar de ti las excusas. Hay un día que tienes que decidir que muchas de tus acciones y pensamientos te acercan o alejan de la vida que quieres. Yo tardé bastante en llegar a ese día. Después del ictus buscaba explicaciones. Quería encontrar una causa que no dependiera de mí. Necesitaba pensar que aquello había sido simplemente mala suerte o la consecuencia de algo ajeno. Esperaba que hubiera

Marian Rodríguez
19 jun4 min de lectura
¿Ya estás bien, no?
Recuperarse de un ictus es un misterio. No hay una evolución clara, nadie sabe cómo vas a mejorar y, lo que es peor, muchísima gente pone en tela de juicio lo que te pasa. Y esta preguntita es tan frecuente que, más de una vez, he estado a punto de responder que sí solo para no incomodar a la otra persona. Pero prefiero no mentir. Así que ahora estamos incómodos los dos. Pues no haber preguntado. Bienvenido a mi realidad: la de vivir con un ictus a cuestas que no termina de i

Marian Rodríguez
14 jun7 min de lectura
Fuerza
Siempre me consideré una persona fuerte. No hablo de una gran musculatura ni de levantar más peso que nadie. Hablo de esa fuerza interior que te hace mover un sofá porque te has levantado sintiéndote decoradora de interiores. La que te permite cargar cajas sin pensarlo demasiado. La que te hace sentir capaz. Pues yo la perdí después del ictus. En rehabilitación descubrí que no podía levantarme del suelo. Recuerdo perfectamente aquella sensación porque fue la primera vez que p

Marian Rodríguez
5 jun4 min de lectura
Medallas invisibles
Una mañana, como tantas otras, fui a dar un paseo por Castrelos. Había pasado un par de meses desde el ictus y decidí que era hora de enfrentarme a las escaleras. Me aterrorizaban. Había recorrido aquellas escaleras de piedra muchas veces a lo largo de mi vida. Incluso había subido y bajado por ellas sin prestarles la menor atención. Incluso de noche yendo a cientos de conciertos. Pero después del ictus parecían imposibles. Recuerdo avanzar despacio, concentrada en cada movim

Marian Rodríguez
31 may3 min de lectura
Nada te prepara para la vuelta a casa
Nada te prepara para la vuelta a casa después de un ictus. Nadie te explica el shock que supone volver a tu casa esperando encontrar tu hogar de siempre y descubrir que quien ya no es igual eres tú. Y que ahora, además, es posible que seas dependiente. En el mejor de los casos, unos meses, como me pasó a mi. Recuerdo salir del hospital y llegar a casa. Habían pasado tres semanas desde el ictus. Yo avanzaba con mi andador, aquella pesadilla con ruedas que odiaba profundamente

Marian Rodríguez
24 may5 min de lectura
Anosognosia: cuando no ves la gravedad de tu ictus
Después del ictus no fui consciente de la gravedad de lo que me había pasado. Sufrí anosognosia. Es una palabra rara, pero significa algo muy concreto: que tu cerebro no es capaz de reconocer del todo lo que te está pasando. No es que lo niegues, no es que no te lo expliquen. Es que no lo sientes como real. Se da en personas con daño cerebral adquirido. Yo escuchaba a los médicos. Entendía las palabras. Pero dentro de mí, todo parecía mucho más leve. Como si no fuera para tan

Marian Rodríguez
15 may7 min de lectura
FATIGA
Está claro que cada ictus es diferente, pero sí es cierto que algunos síntomas son habituales o comunes entre distintos pacientes. Cuando van pasando los meses, algunos de esos síntomas desaparecen y otros permanecen y entonces los médicos empiezan a hablar de secuelas. Normalmente esto pasa cuando cumples el primer año, hasta entonces siguen siendo síntomas. Después de tener un ictus, por norma general, te encontrarás muy raro. No serás tú mismo y notarás cambios complejos.

Marian Rodríguez
12 may6 min de lectura
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