No, a ti no te pasa, Mari Carmen
- Marian Rodríguez

- 7 ago
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Actualizado: 11 ago
No, a ti no te pasa, Mari Carmen.
Y no, a ti tampoco, Paco.
Yo no hablo de un cansancio normal, ni de que la edad me haya hecho más lenta, ni de falta de fuerza porque haya dormido mal. Yo hablo de secuelas de un daño cerebral adquirido (DCA). Un DCA es una lesión cerebral que aparece a lo largo de la vida y puede tener muchas causas, entre ellas un ictus, un traumatismo o un tumor.
No hay dos DCA iguales porque tampoco hay dos cerebros iguales. Las secuelas dependen de las características de cada persona, de la zona afectada y de la gravedad de la lesión, y muchas de ellas pueden ser invisibles. Desde fuera puedes parecer la misma persona de siempre mientras por dentro estás intentando averiguar cómo vivir con este nuevo cerebro.
Yo he tenido la suerte de mejorar muchísimo después del primer año tras mi ictus, pero algunas secuelas aún conviven conmigo: el desequilibrio, la fatiga, el vértigo, este brazo izquierdo que todavía no funciona bien, la saturación con los ruidos, mi falta de velocidad o esa dificultad absurda para mantener dos conversaciones a la vez, entre otras muchas cosas con las que no os voy a aburrir.
Y no es agradable que, cuando intentas explicar cómo te sientes, tu experiencia quede en duda. Tampoco ayudan esas eternas comparaciones que terminan minimizando tu vivencia. Ni mejor ni peor. Es que es totalmente diferente porque un DCA no se parece a nada. Creo que solo puedes entenderlo cuando lo has vivido.
El primer año después de mi ictus fue una auténtica pesadilla. Ahora sigo teniendo días difíciles, pero he mejorado y he aprendido a adaptarme. Y cada día, siento que todo es un "poquito" más normal. Y poco a poco, vuelves a vivir.
Y por haberlo vivido en primera persona, solo pediría un poco más de empatía cuando alguien intenta explicar cómo se siente después de una experiencia tan devastadora. Porque duele que nadie te entienda. Escuchar, y creer que, aunque utilicemos las mismas palabras, os aseguro que no es lo mismo. Es otro universo.
Y si tenéis un DCA y os contestan: «A mí también me pasa», podéis contestar con calma:
No, Mari Carmen. No, Paco. Esto es otra cosa.

Tal cual… Imposible describirlo mejor.